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Aventura nocturna

Publicado el 21 de junio de 2012 por Leire Avatar del chiquiArtista

Edad del autor/a cuando hizo la obra (años): 10

Después de mil consejos y advertencias sobre lo que debía y no debía hacer en su ausencia, mis padres se marcharon a casa de mis tíos. No les había acompañado porque al día siguiente tenía un control de mates y debía repasar algunos ejercicios. Me disponía a estudiar cuando… sonó el timbre de la puerta. La abrí, pero no había nadie. Bajé varios escalones… ¡Nadie! Pensé que alguien se habría confundido y sin darle mayor importancia volví a casa. ¡Dios mío! Se había cerrado la puerta. En pijama, sin llaves, sin nada… ¿Qué hacer? Sentada en la escalera me puse a pensar.

Se hizo de noche y estaba en la calle, sin cobijo. Caminé pero me perdí en un prado. Cuando ya no podía más vi una casa misteriosa, negra y con telarañas y bichos. Yo tenía miedo pero llamé a la puerta con un pomo con forma de mano cortada. Yo pensaba que esa casa sería perfecta para una peli de terror o si fuera pequeña para mis muñecas “Monster High”. Pero esa imaginación se esfumó cuando se abrió la puerta… ¡Sola! No había nadie pero alguien invisible me empujó hacia dentro y se cerraron las puertas. ¡Ahora estaba atrapada! Vi una mano que corría por el suelo, un suelo frío, resbaladizo y cubierto de polvo. De repente se acercó a mí un zombie de color verde y le faltaba una mano. Oí un aullido que venía del jardín y fui allí. ¡ERA LUNA LLENA! (a los monstruos les pone de subidón) Y una mujer loba corría a toda velocidad. Yo estaba aterrorizada y sorprendida.

Llegó una chica muy “paliducha” y de pelo rosa y negro. Sus colmillos me atemorizaban. Me invitó a tomar ensalada, algo extraño porque parecía una vampira. Me enseñó el castillo y después me alojó en una habitación. Era preciosa con calaveras con lazos. La chica me recordaba a alguien pero no sabía quién era, los demás también. Era extraño, estaba en un prado, perdida y encima ¡En el prado de al lado de mi casa! Era la hora de cenar. Eran cosas raras como éstas: sesos para una zombie llamada Ghoulia, cocina griega para un chico como medusa (serpientes en la cabeza) llamado Deuce, uvas para una “momia” llamada Cleo, caviar de esturión y trufas blancas para Néfera (hermana de Cleo), sushi para una chica pez llamada Lagoona. Los Wolf: Clawdeen carne cruda, Howleen perrito caliente y para Clawd chuletón, y ahora para Draculaura, la que conocí, frutas y verduras. Sandwich Elvis para una cantante llamada Operetta y aceite para Frankie.

A la mañana siguiente me acordé de que eran ellas y ellos mis muñecos Monster High. Me dieron unas llaves que lo abren todo y me fui a mi casa (mis padres me castigaron) pero lo pasé genial y nos prometimos volver a vernos. Cuando se lo conté a mis padres no me creyeron. Pues entonces será secreto. Ha sido genial.

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